El nombre de Jesús: 'En ningún otro hay salvación'
Publicado el 21 de abril de 2024 · por Administrador
Pedro, ante el Sanedrín, proclama con valentía: 'En ningún otro nombre hay salvación: no se nos ha dado otro bajo el cielo'.
Lectura sugerida: Hechos 4,8-12 Categoría: Tema católico Publicado: Domingo, 21 de abril de 2024
Pedro, ante el Sanedrín, proclama con valentía: 'En ningún otro nombre hay salvación: no se nos ha dado otro bajo el cielo'.
Pedro y Juan habían curado a un cojo de nacimiento en el atrio del templo. Los habían arrestado. Al día siguiente, comparecieron ante el Sanedrín. 'Lleno del Espíritu Santo', Pedro proclamó: 'En el nombre de Jesucristo Nazareno, a quien ustedes crucificaron y a quien Dios resucitó, este hombre está sano'. Y añadió: 'En ningún otro nombre hay salvación bajo el cielo dado a los hombres por el que podamos salvarnos'.
La transformación de Pedro
Hace pocas semanas, este mismo hombre negó tres veces conocer a Jesús ante una sirvienta. Ahora desafía al tribunal supremo de Israel. ¿Qué cambió? El Espíritu Santo recibido en Pentecostés. La fe pascual recibida del Resucitado. La pregunta vale para nosotros: ¿qué transformación está produciendo el Espíritu en mi vida?
El nombre que salva
'Jesús' significa 'Dios salva'. El nombre no es etiqueta: es declaración del proyecto divino. Cuando los cristianos pronuncian 'Jesús' con fe, invocan al Salvador en persona. Por eso una de las oraciones más antiguas y poderosas es la jaculatoria del nombre: 'Jesús, hijo de David, ten piedad de mí'.
Una afirmación incómoda
'En ningún otro nombre…' es afirmación que hoy incomoda. La sociedad pluralista preferiría que cada religión sea igualmente válida. La fe cristiana no niega que el Espíritu trabaja también más allá de las fronteras visibles de la Iglesia, pero afirma que el único Salvador es Jesucristo. Esta convicción no debe vivirse con arrogancia, sino con alegría agradecida: nos toca anunciar lo mejor.
La oración del nombre
En la tradición oriental existe la 'oración de Jesús': repetir el nombre rítmicamente con la respiración. Ha producido santos en cada época. No es magia: es invocar conscientemente al Salvador.
Para llevar a la vida diaria
Pronuncia el nombre de Jesús esta semana con reverencia. Empieza el día con 'Jesús, sé tú mi guía'. Termínalo con 'Jesús, te encomiendo este día'. Y, en momentos de tentación o ansiedad, repite simplemente 'Jesús'. No subestimes el poder de ese nombre.
Señor Jesús, tu nombre es sobre todo nombre. Al pronunciarlo, doblan rodillas los del cielo, los de la tierra y los del abismo. Que mis labios lo digan con frecuencia, mi corazón lo ame con verdad, mi vida lo glorifique. Amén.
¿Te gustó este artículo? Compártelo con quien creas que pueda necesitarlo. Sigue caminando con nosotros cada domingo en caminosdefe.mx.
Publicado en la categoría: Tema católico.