San Francisco de Asís: hermano universal
Publicado el 04 de octubre de 2026 · por Administrador
El santo de la pobreza, el cántico de las criaturas y la paz. Sigue siendo uno de los rostros más amados del cristianismo.
Lectura sugerida: Mateo 11,25-30 Categoría: Tema católico Publicado: Domingo, 4 de octubre de 2026
El santo de la pobreza, el cántico de las criaturas y la paz. Sigue siendo uno de los rostros más amados del cristianismo.
El 4 de octubre es la fiesta de San Francisco de Asís, uno de los santos más populares de la historia cristiana. Hijo de comerciante, jovial, soñador, soldado. A los veinticuatro años escuchó al Crucificado de San Damián decirle: 'Francisco, repara mi Iglesia'.
La pobreza alegre
Su gesto más célebre: en la plaza de Asís, desnudo, devolvió a su padre los lujosos vestidos. Hizo de la 'señora pobreza' su novia. No por desprecio del mundo, sino por libertad respecto a las cosas. Quien tiene poco, no es esclavo de mucho. Su pobreza era alegre, no resentida.
El cántico de las criaturas
Casi al final de su vida, ciego y enfermo, compuso uno de los textos más bellos de la literatura italiana: el Cántico de las Criaturas. 'Alabado seas, mi Señor, por el hermano sol, por la hermana luna, por la hermana agua, por nuestra hermana muerte'. Su sentido fraterno se extendía a toda la creación.
El hombre de paz
San Francisco fue mensajero de paz. En plena Cruzada se atrevió a ir desarmado a hablar con el sultán de Egipto. Su saludo era 'Paz y bien'. Una vida puede ser revolucionaria sin armas.
El relevante hoy
Su mensaje no envejece. En una época de consumismo, llama a la sobriedad gozosa. En una época de polarización, llama a la paz. En una época de ruptura con la naturaleza, llama a la fraternidad cósmica. Por eso sigue siendo modelo planetario.
Para llevar a la vida diaria
Lee el Cántico de las Criaturas esta semana. Y, en algún momento del día, di interiormente 'Paz y bien' al cruzarte con cada persona. Haz un acto concreto de sobriedad: limita el consumo de algo, da lo que sobra a quien le falta. La pobreza alegre comienza con pequeños gestos.
San Francisco, pobre y alegre, intercede por nosotros. Enséñanos a ser hermanos: del sol y de la luna, del rico y del pobre, del amigo y del extraño. Que la paz que llevaste sea también la nuestra. Y, como tú, sepamos reparar la Iglesia con vidas santas. Amén.
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Publicado en la categoría: Tema católico.