Todos los Santos
Publicado el 01 de noviembre de 2026 · por Administrador
Una muchedumbre incontable de todas las naciones está ante el trono. Es nuestra familia mayor en el cielo.
Lectura sugerida: Mateo 5,1-12 y Apocalipsis 7,2-14 Categoría: Festividad Publicado: Domingo, 1 de noviembre de 2026
Una muchedumbre incontable de todas las naciones está ante el trono. Es nuestra familia mayor en el cielo.
El 1 de noviembre celebramos la solemnidad de Todos los Santos. No solo los canonizados oficialmente: también el sinnúmero de hombres y mujeres santos cuyos nombres solo Dios conoce. Padres y madres fieles, religiosas escondidas, niños fallecidos en gracia, mártires anónimos.
Una muchedumbre incontable
Juan en el Apocalipsis ve 'una muchedumbre que nadie podía contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua, de pie ante el trono y delante del Cordero, vestidos con túnicas blancas y con palmas en la mano'. La gloria es una multitud festiva, no una élite reducida. Hay sitio para muchos.
La santidad universal
El Concilio Vaticano II subrayó algo importante: todos los bautizados están llamados a la santidad. No es vocación de unos pocos: es vocación universal. Las modalidades varían (cada uno tiene su camino), pero el destino es el mismo: ser santo. Como dice San Pablo: 'Esta es la voluntad de Dios: vuestra santificación'.
La santidad de la puerta de al lado
El Papa Francisco habla de los 'santos de la puerta de al lado': los padres de familia que se desviven, las enfermeras pacientes, los obreros honestos, los abuelos que rezan. La santidad no siempre tiene biografía publicada. Pero está y sostiene al mundo.
El cielo, casa de familia
Hoy es el día de nuestra familia mayor: los santos del cielo. Ellos nos preceden, interceden por nosotros, nos esperan. La comunión de los santos no es metáfora: es realidad. La distancia entre cielo y tierra es menos rígida de lo que parece.
Para llevar a la vida diaria
Identifica el 'santo de la puerta de al lado' que más te ha marcado. Si vive, agradécele. Si murió, ofrécele una oración. Y para ti: ¿qué pequeña santidad estás llamado a vivir en tu situación concreta? La santidad no es heroísmo masivo: es fidelidad pequeña, constante, alegre.
Todos los santos del cielo, intercedan por nosotros. Que su ejemplo nos anime. Que su intercesión nos sostenga. Y que un día estemos también nosotros entre la multitud incontable de hijos vestidos de blanco, con palmas en la mano, ante el Cordero. Amén.
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