Amen a sus enemigos
Publicado el 23 de febrero de 2025 · por Administrador
El amor cristiano rompe el ciclo del rencor. Jesús nos pide algo aparentemente imposible: amar a quien nos hiere.
Lectura sugerida: Mateo 5,38-48 Categoría: Sermón Publicado: Domingo, 23 de febrero de 2025
El amor cristiano rompe el ciclo del rencor. Jesús nos pide algo aparentemente imposible: amar a quien nos hiere.
'Han oído que se dijo: ojo por ojo, diente por diente. Pero yo les digo…' Con estas palabras Jesús da vuelta a la lógica humana. La ley antigua ya era un avance: limitaba la venganza a la proporción del daño. Cristo va más allá y nos pide lo contrario: bendecir a quien nos maldice.
La paradoja del amor
Amar a quien nos ama es fácil; cualquiera lo hace. Lo distintivo del cristiano es amar a quien nos hiere. Esto no significa fingir que no nos duele, ni eliminar la justicia. Significa no responder al mal con mal. Es romper, en uno mismo, la cadena de la violencia. Y ahí ocurre algo asombroso: el primero en ser liberado por el perdón es quien perdona.
Hijos del Padre
Jesús da la razón última: para que sean hijos del Padre celestial, que hace salir el sol sobre buenos y malos. Dios ama incondicionalmente. Ser su hijo es parecérsele. Cada vez que perdonamos, Dios se hace visible en el mundo a través de nosotros.
Para llevar a la vida diaria
Piensa en una persona con la que tienes resentimiento. No tienes que sentir cariño inmediato, pero sí puedes hacer tres cosas concretas: rezar una decena del rosario por ella, dejar de hablar mal de ella ante otros, y, si es posible, hacerle un bien pequeño. El sentimiento llegará después.
Padre santo, perdono a quienes me han hecho daño como tú me has perdonado tantas veces. Sana mi memoria, libera mi corazón del rencor. Que sea instrumento de tu paz en cada relación rota. Amén.
¿Te gustó este artículo? Compártelo con quien creas que pueda necesitarlo. Sigue caminando con nosotros cada domingo en caminosdefe.mx.
Publicado en la categoría: Sermón.