Caminos de Fe Una comunidad de fe
Menú
Sermón

Las Bienaventuranzas: la felicidad según Cristo

Publicado el 09 de febrero de 2025 · por Administrador

Las Bienaventuranzas: la felicidad según Cristo

Jesús sube al monte y proclama una carta magna que invierte la lógica del mundo. Las Bienaventuranzas son el camino más seguro hacia la felicidad verdadera.

Las Bienaventuranzas: la felicidad según Cristo

Lectura sugerida: Mateo 5,1-12 Categoría: Sermón Publicado: Domingo, 9 de febrero de 2025

Jesús sube al monte y proclama una carta magna que invierte la lógica del mundo. Las Bienaventuranzas son el camino más seguro hacia la felicidad verdadera.


Jesús ve a la multitud, sube al monte y comienza a enseñar. Sus primeras palabras públicas no fueron una amenaza ni una doctrina compleja, sino una promesa de felicidad. 'Bienaventurados…' es la palabra que abre el sermón más célebre de la historia.

Una felicidad al revés

El mundo grita: feliz el que tiene mucho, el que ríe siempre, el que pisa al prójimo para subir. Cristo proclama lo contrario: felices los pobres en el espíritu, los que lloran, los mansos, los que tienen hambre y sed de justicia, los misericordiosos, los limpios de corazón, los que trabajan por la paz, los perseguidos. ¿Cómo puede ser feliz el que llora? Solo si entendemos que la felicidad cristiana no es ausencia de dolor, sino presencia de Dios incluso en el dolor.

El retrato del cristiano

Las bienaventuranzas no son ocho consejos sueltos: son el rostro de Cristo y, por tanto, el retrato de quien lo sigue. Si quiero saber si voy avanzando en la vida espiritual, no me pregunto cuánto rezo, sino cuánto se parece mi corazón al de aquellos a quienes Jesús llamó dichosos.

Para llevar a la vida diaria

Toma una de las ocho bienaventuranzas esta semana. Solo una. Léela cada mañana, llévala contigo y mira la realidad desde su luz. Por ejemplo: si eliges 'dichosos los misericordiosos', busca tres ocasiones para perdonar o ayudar sin esperar nada a cambio.

Señor Jesús, el mundo me promete una felicidad que se rompe. Tú me prometes una bienaventuranza eterna. Dame el valor de creer en tus palabras aunque parezcan locura. Quiero ser feliz contigo, no sin ti. Amén.


¿Te gustó este artículo? Compártelo con quien creas que pueda necesitarlo. Sigue caminando con nosotros cada domingo en caminosdefe.mx.

Publicado en la categoría: Sermón.

Compartir:

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!

Deja tu comentario

Tu comentario será revisado antes de publicarse.

También te puede interesar