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Salmo 25: Hacia ti levanto mi alma

Publicado el 01 de marzo de 2026 · por Administrador

Salmo 25: Hacia ti levanto mi alma

Comenzando la Cuaresma, este salmo nos enseña a levantar el alma, pedir perdón y aprender los caminos del Señor.

Salmo 25: Hacia ti levanto mi alma

Lectura sugerida: Salmo 25 (24) Categoría: Salmo Publicado: Domingo, 1 de marzo de 2026

Comenzando la Cuaresma, este salmo nos enseña a levantar el alma, pedir perdón y aprender los caminos del Señor.


'A ti, Señor, levanto mi alma; Dios mío, en ti confío'. El Salmo 25 es una de las plegarias más íntimas y serenas del Salterio. Combina petición de perdón, deseo de aprender, súplica de protección. Es excelente puerta de entrada a la Cuaresma.

Levantar el alma

La imagen es bellísima: no levantar las manos, ni la mirada, sino el alma. La oración no es trámite mental: es elevación de todo el ser. El alma cargada de afanes terrenos tiene que ser conscientemente alzada hacia Dios. La Cuaresma es ese tiempo en que se ejercita la elevación.

Enséñame, Señor, tus caminos

'Indícame tus caminos, Señor; enséñame tus sendas; haz que camine con lealtad'. La verdadera oración pide instrucción, no solo soluciones. El cristiano maduro le pide a Dios entendimiento, criterio, sabiduría. Caminar con lealtad significa ser fiel en lo pequeño y constante en el rumbo.

Acuérdate de tu compasión

'Acuérdate, Señor, de tu compasión y misericordia, que son eternas; no recuerdes los pecados ni las maldades de mi juventud'. El salmista no oculta el pasado: lo deja ante Dios. Y le pide algo audaz: que no se acuerde. La memoria divina es selectiva por amor: recuerda lo que vale, olvida lo perdonado.

Para llevar a la vida diaria

Reza el Salmo 25 cada mañana de esta primera semana de Cuaresma. Y elige una práctica cuaresmal concreta: ayunar de algo (redes, postres, quejas), orar más (decenas adicionales del rosario, lectura del Evangelio diaria), dar limosna (un porcentaje fijo de tus ingresos durante los cuarenta días).

A ti, Señor, levanto mi alma. Enséñame tus caminos, hazme caminar con lealtad. No recuerdes mis pecados pasados; acuérdate solo de tu compasión eterna. Hazme entrar en esta Cuaresma con corazón nuevo. Amén.


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Publicado en la categoría: Salmo.

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