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Salmo 91: bajo las alas del Altísimo

Publicado el 09 de noviembre de 2025 · por Administrador

Salmo 91: bajo las alas del Altísimo

El salmo de la confianza absoluta. Dios envía sus ángeles a custodiarnos en todos nuestros caminos.

Salmo 91: bajo las alas del Altísimo

Lectura sugerida: Salmo 91 (90) Categoría: Salmo Publicado: Domingo, 9 de noviembre de 2025

El salmo de la confianza absoluta. Dios envía sus ángeles a custodiarnos en todos nuestros caminos.


'El que habita al amparo del Altísimo, bajo la sombra del Omnipotente reposa'. Así comienza uno de los salmos más amados: el 91. Es la oración de la confianza absoluta. Acompaña en momentos de miedo, enfermedad, peligro o noche oscura del alma. Tradicionalmente se reza al ir a dormir.

Bajo sus alas

La imagen de las alas de Dios es ternísima: como el ave que cobija a sus polluelos. Hay un Dios que protege, no a distancia, sino abrigándonos. Cuando la noche aprieta, esta imagen vale oro. No estamos solos a la intemperie del universo: tenemos un Padre que nos cubre.

Ángeles que cuidan

'A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en todos tus caminos'. La existencia de los ángeles no es leyenda piadosa: es doctrina cristiana clara. Cada uno tiene un ángel custodio. Por desgracia, hoy se les recuerda poco. Reza al tuyo: existe, te conoce y trabaja por ti incansablemente.

Promesas para tiempos duros

El salmo prometía librar 'del lazo del cazador, de la peste maligna, del terror de la noche, de la flecha que vuela'. Realismo: hay peligros. Y confianza: Dios protege. No siempre nos libra de los males físicos (todos morimos algún día), pero siempre del mal último: la separación eterna de Él, si nos abrazamos a su amor.

Para llevar a la vida diaria

Reza el Salmo 91 como oración de la noche esta semana. Y cada mañana, una breve oración al ángel custodio: 'Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día'. Que el cielo te acompañe, también desde el cielo.

Señor, tú eres mi refugio y mi fortaleza. Bajo tus alas no temo. Confío en tu amparo. Envía a tu ángel a guardar mis caminos. Que la noche no me asuste, ni la flecha del día. Amén.


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Publicado en la categoría: Salmo.

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