'Señor, ¿a quién iremos?'
Publicado el 23 de agosto de 2026 · por Administrador
Muchos discípulos se fueron tras el discurso del Pan de Vida. Jesús preguntó: '¿También ustedes quieren irse?'. Pedro: '¿A quién iremos?'.
Lectura sugerida: Juan 6,60-69 Categoría: Historia bíblica Publicado: Domingo, 23 de agosto de 2026
Muchos discípulos se fueron tras el discurso del Pan de Vida. Jesús preguntó: '¿También ustedes quieren irse?'. Pedro: '¿A quién iremos?'.
Termina el sermón del Pan de Vida (Juan 6). El discurso ha sido durísimo: comer mi carne, beber mi sangre. Muchos se escandalizan. 'Este modo de hablar es duro, ¿quién puede aceptarlo?'. Y se retiran. Jesús se vuelve a los doce: '¿También ustedes quieren irse?'. Pedro responde con una de las frases más bellas del Evangelio: 'Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna'.
El momento de la verdad
Hay momentos así en cada vida cristiana. Cuando el camino se hace cuesta arriba y muchos abandonan. Cuando la fe te cuesta algo concreto. Cuando los amigos no entienden. Es entonces cuando se pesa la fidelidad. Quedarse no es heroísmo: es saber que no hay otro lugar donde ir.
El razonamiento de Pedro
La respuesta de Pedro no es sentimental: es lúcida. '¿A quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna'. Pedro no se queda porque Jesús le caiga simpático: se queda porque ya no encuentra alternativa real. Ha probado lo demás y lo otro no sacia. Esto es madurez de la fe: descubrir que Cristo es insustituible.
La Eucaristía y la fe
Llamativo que sea el discurso eucarístico el que provoque la separación. La Eucaristía es piedra de toque. Quien no cree en la presencia real, tarde o temprano se queda sin la Iglesia. Quien la cree y la vive, descubre que es alimento que no se agota.
Para llevar a la vida diaria
¿Has tenido tu momento Juan 6? Si nunca dudaste, quizá no has profundizado. Si dudaste y te quedaste, has madurado. Reza esta semana: 'Señor, ¿a quién iría? Tú tienes palabras de vida eterna'. Y comulga con conciencia el próximo domingo: en el Pan de Vida está el motivo para quedarse siempre.
Señor Jesús, contigo me quedo. No por costumbre, sino porque sé que solo tú tienes palabras de vida eterna. Aunque otros se alejen, yo no quiero irme. Susténtame con el Pan de Vida. Y, en mis momentos de duda, regálame el corazón sincero de Pedro. Amén.
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Publicado en la categoría: Historia bíblica.