'Amarás al Señor tu Dios'
Publicado el 25 de octubre de 2026 · por Administrador
Un escriba pregunta cuál es el primer mandamiento. Jesús resume toda la ley en dos: amar a Dios y amar al prójimo.
Lectura sugerida: Marcos 12,28-34 Categoría: Sermón Publicado: Domingo, 25 de octubre de 2026
Un escriba pregunta cuál es el primer mandamiento. Jesús resume toda la ley en dos: amar a Dios y amar al prójimo.
Un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: '¿Cuál es el primero de los mandamientos?'. Cristo respondió citando el Shemá: 'Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor; amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas'. Y añadió un segundo: 'Amarás a tu prójimo como a ti mismo'.
El resumen de la ley
Toda la ley y los profetas penden de estos dos mandamientos. Es un resumen genial. La fe cristiana no es complicada en lo esencial: amar a Dios sobre todo y amar al prójimo como a uno mismo. Lo demás son aplicaciones, contextos, refinamientos.
Con todo el corazón, mente y fuerzas
Cristo añade 'con toda tu mente' a la fórmula original del Deuteronomio. La fe cristiana incluye la razón, no la elimina. Amar a Dios con la mente significa cultivar la inteligencia, leer, pensar, estudiar la doctrina. La fe que renuncia al pensamiento se vuelve sentimentalismo.
Como a ti mismo
La medida del amor al prójimo es 'como a ti mismo'. Esto presupone un amor sano a uno mismo. Quien se desprecia, suele despreciar a los demás. Quien se ama saludablemente (no narcisismo, sino respeto a la propia dignidad), ama también con respeto a otros.
El escriba cercano al Reino
El escriba responde con sabiduría: estos mandamientos valen más que todos los sacrificios. Jesús lo aprueba: 'No estás lejos del Reino de Dios'. Quien intuye que el amor es la sustancia, ya está cerca. Falta solo el paso siguiente: conocer al Amor encarnado.
Para llevar a la vida diaria
Esta semana revisa: ¿amo a Dios con corazón, alma, mente y fuerzas? Identifica una dimensión donde flaquees y trabájala. Y revisa: ¿amo a mi prójimo como a mí mismo? Si te tratas mal, probablemente tratas mal a otros. Cuida tu vida espiritual y física, no por egoísmo sino para amar mejor.
Señor, dame un corazón que te ame con todo lo que soy: corazón, alma, mente, fuerzas. Y dame un amor real al prójimo, no abstracto. Empezando por los más cercanos, los más difíciles, los que menos lo merecen. Que mi vida cumpla los dos mandamientos. Amén.
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Publicado en la categoría: Sermón.