'Quien quiera ser el primero, que sea servidor'
Publicado el 20 de septiembre de 2026 · por Administrador
Los discípulos discutían quién era el mayor. Jesús puso a un niño en medio y dijo: 'El que quiera ser el primero, que sea servidor'.
Lectura sugerida: Marcos 9,30-37 Categoría: Sermón Publicado: Domingo, 20 de septiembre de 2026
Los discípulos discutían quién era el mayor. Jesús puso a un niño en medio y dijo: 'El que quiera ser el primero, que sea servidor'.
Mientras caminaban, los discípulos discutían entre sí. Cuando llegaron a Cafarnaúm, Jesús les preguntó: '¿De qué discutían?'. Callaron, avergonzados: habían discutido quién era el más importante. Cristo se sentó, los llamó y les dijo: 'Quien quiera ser el primero, sea el último de todos y servidor de todos'.
La obsesión por la primacía
Esta tentación atraviesa todas las épocas. Quién será el ministro principal, quién obtendrá el premio, quién será reconocido. Incluso entre los doce apóstoles. Cristo no se sorprende: es naturaleza humana herida. Pero la corrige de raíz.
El servidor: definición del cristiano
'Servidor de todos'. La grandeza cristiana no se mide hacia arriba sino hacia abajo. Cuántos pies he lavado, cuánto tiempo he gastado en los demás, cuánta atención discreta he dado. Esto es la santidad: poco visible, muy fecunda.
El niño en medio
Jesús puso un niño en medio y dijo: 'Quien acoja en mi nombre a un niño como este, me acoge a mí'. El niño en aquel tiempo no era símbolo de inocencia romántica: era símbolo de fragilidad y dependencia, sin derechos sociales. Acoger al insignificante es acoger a Cristo.
Para llevar a la vida diaria
Identifica una persona 'pequeña' en tu entorno (alguien sin importancia social aparente: una empleada doméstica, un repartidor, un niño, un anciano). Trátala esta semana con especial dignidad: salúdala por su nombre, escúchala, agradece su trabajo. Y, en el equipo donde trabajas o convives, busca activamente servir en lo invisible.
Señor, quita de mí la obsesión por sobresalir. Hazme servidor humilde, último por elección. Que acoja al niño y al pequeño como te acogería a ti. Que mi grandeza se mida en lo escondido, no en lo aplaudido. Amén.
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Publicado en la categoría: Sermón.