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El rico insensato

Publicado el 02 de agosto de 2026 · por Administrador

El rico insensato

Un rico planea ampliar sus graneros. Dios le dice: 'Necio, esta noche te pedirán el alma. ¿De quién será lo amontonado?'.

El rico insensato

Lectura sugerida: Lucas 12,13-21 Categoría: Sermón Publicado: Domingo, 2 de agosto de 2026

Un rico planea ampliar sus graneros. Dios le dice: 'Necio, esta noche te pedirán el alma. ¿De quién será lo amontonado?'.


Un hombre del público le pidió a Jesús que arbitrara su disputa familiar. Cristo desvió la cuestión: 'Cuidado con toda clase de avaricia, porque, aunque uno ande sobrado, la vida no depende de los bienes'. Y contó la parábola del rico necio.

El monólogo de la posesión

Llamativo: en el monólogo del rico, la palabra 'yo' aparece muchas veces. 'Yo derribaré mis graneros, yo construiré otros mayores, yo guardaré mi cosecha, yo me diré: descansa, come y bebe'. No hay 'tú', ni 'nosotros', ni 'Dios'. La avaricia encierra al hombre en sí mismo. El egoísmo no es solo problema moral: es soledad.

La sorpresa de la muerte

'Esta noche te pedirán el alma'. La muerte llega cuando menos se la espera. El rico tenía planes para muchos años; le quedaban pocas horas. No se trata de morbo: se trata de realismo. Quien vive como si nunca fuera a morir, vive como necio.

Ser rico para con Dios

Cristo concluye: 'Así le pasa al que atesora para sí y no es rico ante Dios'. Ser rico ante Dios significa acumular tesoros que sí pasan al otro lado: actos de caridad, oración, sacramentos, vida virtuosa. Estos no se quedan en la tumba: nos preceden al cielo.

Para llevar a la vida diaria

¿Qué porcentaje de tu tiempo dedicas a acumular bienes y qué porcentaje a 'ser rico para con Dios'? La proporción es reveladora. Esta semana invierte un poco: una hora de servicio, una donación significativa, un tiempo de oración intencionada. Y revisa tu vida: si murieras hoy, ¿estás 'preparado' o solo 'ocupado'?

Señor, líbrame de la avaricia. No quiero acumular para morir. Quiero ser rico ante ti: en oración, en caridad, en amor. Recuérdame cada noche que mi alma puede ser pedida. Que viva conscientemente, ordenando mi tiempo y mis bienes a lo eterno. Amén.


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Publicado en la categoría: Sermón.

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