'El Hijo del hombre vino a servir'
Publicado el 18 de octubre de 2026 · por Administrador
Santiago y Juan piden los primeros puestos. Cristo les responde: '¿Pueden beber mi cáliz?'. La gloria pasa por la cruz.
Lectura sugerida: Marcos 10,35-45 Categoría: Sermón Publicado: Domingo, 18 de octubre de 2026
Santiago y Juan piden los primeros puestos. Cristo les responde: '¿Pueden beber mi cáliz?'. La gloria pasa por la cruz.
Santiago y Juan se acercaron a Jesús con una petición: 'Concédenos sentarnos uno a tu derecha y otro a tu izquierda en tu gloria'. Cristo respondió: 'No saben lo que piden. ¿Pueden beber el cáliz que yo voy a beber?'. 'Podemos', contestaron. 'El cáliz, lo beberán; pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo'.
La ambición disfrazada
La petición es valiente, casi cómica. Y los demás diez se indignan, no por humildad sino porque cada uno quería para sí esos puestos. La ambición humana es vieja y se disfraza con facilidad. Incluso en círculos religiosos puede haber lucha por el primer puesto.
El cáliz que se bebe
Los puestos cristianos no se alcanzan por gestión política sino por beber el cáliz. Pueden parecer atractivos los privilegios eclesiales, pero detrás siempre hay sacrificio si son auténticos. Quien no quiera sufrir, mejor que no aspire a servir desde un puesto de responsabilidad.
El estilo del Maestro
'Entre ustedes no ha de ser así'. Cristo subraya que el liderazgo cristiano se diferencia radicalmente del mundano. No se trata de imponerse sino de servir. 'El Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos'. Este versículo es la clave del cristianismo entero.
La novedad cristiana
Antes de Cristo, los grandes eran los que dominaban. Después de Cristo, los verdaderamente grandes son los que sirven. Esta revolución ha cambiado la historia. Hospitales, escuelas, orfanatos, leproserías, geriátricos: todos nacieron de esta convicción.
Para llevar a la vida diaria
¿En qué puesto de responsabilidad estás (familia, trabajo, parroquia)? Examínate: ¿lideras para servir o para mandar? Esta semana toma una decisión que beneficie a otros aunque te cueste a ti. Y, si te ofrecen un puesto, pregúntate primero si estás dispuesto a beber el cáliz que implica.
Señor Jesús, modelo de líder servidor, dame tu corazón. Que en cada responsabilidad busque servir, no figurar. Que sepa beber el cáliz que implica. Y, si tengo aspiraciones, purifícalas: que sean para tu gloria y no para la mía. Amén.
¿Te gustó este artículo? Compártelo con quien creas que pueda necesitarlo. Sigue caminando con nosotros cada domingo en caminosdefe.mx.
Publicado en la categoría: Sermón.