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Historia bíblica

Aparición junto al lago: 'Pedro, ¿me amas?'

Publicado el 19 de abril de 2026 · por Administrador

Aparición junto al lago: 'Pedro, ¿me amas?'

Una pesca nocturna sin frutos, un amanecer, ciento cincuenta y tres peces, un desayuno y tres preguntas que sanan a Pedro.

Aparición junto al lago: 'Pedro, ¿me amas?'

Lectura sugerida: Juan 21,1-19 Categoría: Historia bíblica Publicado: Domingo, 19 de abril de 2026

Una pesca nocturna sin frutos, un amanecer, ciento cincuenta y tres peces, un desayuno y tres preguntas que sanan a Pedro.


Los discípulos volvieron a Galilea. Pedro dijo: 'Voy a pescar'. Los demás lo siguieron. Estuvieron toda la noche sin pescar nada. Al amanecer, Jesús estaba en la orilla, aunque no lo reconocieron. Les preguntó: '¿Tienen algo que comer?'. 'No'. 'Echen la red a la derecha'. Sacaron ciento cincuenta y tres peces grandes. Juan exclamó: '¡Es el Señor!'.

La tercera pesca

Es la tercera vez que Jesús se aparece a sus discípulos tras la resurrección. Y elige hacerlo en su escenario más íntimo: el lago, la pesca, el oficio. La vida cristiana no se opone a lo ordinario: se entrelaza con él. Cristo nos espera en la oficina, en la cocina, en la rutina.

El desayuno

Cuando llegaron a tierra encontraron brasas con pescado y pan. Jesús los invitó a desayunar. Una de las escenas más conmovedoras del Evangelio: el Señor de la gloria preparando el desayuno a unos pescadores. La grandeza divina se manifiesta siempre en gestos de servicio.

Las tres preguntas

Apartado Pedro, Jesús le pregunta tres veces: 'Pedro, ¿me amas?'. Tres preguntas para borrar las tres negaciones. Pedro se entristece al ver la insistencia. Pero a cada respuesta sigue una misión: 'Apacienta mis corderos', 'Apacienta mis ovejas'. El perdón de Cristo no nos deja solo limpios: nos hace responsables.

Para llevar a la vida diaria

Imagina que Cristo te pregunta hoy: '¿Me amas?'. ¿Cómo responderías honestamente? Quizá tu amor está enfriado por costumbre. Esta semana renueva tu sí. Y, si has caído tres veces en algún pecado, recuerda: Cristo te ofrece tres confesiones para reconciliarte completamente. No es contabilidad: es ternura.

Señor, tú sabes que te amo. A veces flaqueo, pero mi corazón es tuyo. Apacienta tus ovejas a través de mí. Que recobre mi vocación como Pedro junto al lago: con dolor por mis fallos, pero con alegría por tu perdón. Amén.


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Publicado en la categoría: Historia bíblica.

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