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Festividad

El Bautismo del Señor: los cielos se abren

Publicado el 11 de enero de 2026 · por Administrador

El Bautismo del Señor: los cielos se abren

Al salir del Jordán, Jesús ve los cielos rasgarse. La comunicación entre el cielo y la tierra queda abierta para siempre.

El Bautismo del Señor: los cielos se abren

Lectura sugerida: Marcos 1,7-11 Categoría: Festividad Publicado: Domingo, 11 de enero de 2026

Al salir del Jordán, Jesús ve los cielos rasgarse. La comunicación entre el cielo y la tierra queda abierta para siempre.


Marcos narra el bautismo con sobriedad y, sin embargo, con tres detalles cargados de significado: los cielos se rasgan, el Espíritu desciende como paloma y la voz del Padre proclama su amor. Cada uno merece detenimiento.

Cielos rasgados, no entreabiertos

El verbo griego es fuerte: schizō, romper. Los cielos no se entreabren tímidamente: se rasgan. Y lo que se ha rasgado no vuelve a cerrarse. Desde Cristo, la comunicación entre el cielo y la tierra queda permanentemente abierta. Ya no hay un Dios distante; hay un Dios accesible.

El Espíritu que desciende

La paloma evoca el comienzo de la creación, cuando el Espíritu se cernía sobre las aguas. Aquí inicia una nueva creación. Lo mismo ocurrió en nuestro bautismo: el Espíritu Santo descendió sobre nosotros y nos hizo nueva criatura. No fue solo un ritual: fue una recreación interior.

La voz del Padre

'Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto'. Antes de cualquier obra pública de Jesús, antes de cualquier milagro, antes de cualquier cruz, el Padre proclama su amor. La identidad precede a la misión. También para nosotros: somos amados antes de hacer nada.

Para llevar a la vida diaria

Esta semana, al persignarte con agua bendita, detente un instante. Recuerda que tú también escuchas en tu interior la misma voz: 'Eres mi hijo amado, en ti me complazco'. Y, si conoces a alguien herido por no haber escuchado nunca palabras así, sé tú quien las pronuncie.

Padre, gracias por proclamarme hijo amado. Espíritu Santo, ven sobre mí como descendiste sobre Jesús. Cristo, abre los cielos de mi vida ordinaria. Que el Dios trino habite mi alma. Amén.


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Publicado en la categoría: Festividad.

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