Caminos de Fe Una comunidad de fe
Menú
Festividad

Tomás: 'Mi Señor y mi Dios'

Publicado el 12 de abril de 2026 · por Administrador

Tomás: 'Mi Señor y mi Dios'

Tomás dudó hasta tocar las llagas. La fe paciente de Cristo es la que finalmente arranca la confesión más alta del Evangelio.

Tomás: 'Mi Señor y mi Dios'

Lectura sugerida: Juan 20,19-31 Categoría: Festividad Publicado: Domingo, 12 de abril de 2026

Tomás dudó hasta tocar las llagas. La fe paciente de Cristo es la que finalmente arranca la confesión más alta del Evangelio.


Hoy se celebra la Divina Misericordia, instituida por San Juan Pablo II. El Evangelio del día narra la aparición a Tomás. El apóstol no estaba la primera vez. Cuando los otros le dicen que vieron al Señor, él responde tajante: 'Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no lo creeré'.

La paciencia de Cristo con las dudas

Ocho días después, Cristo vuelve. Pero esta vez va concretamente para Tomás. Le ofrece exactamente lo que pidió: 'Acerca tu dedo… mete tu mano'. Dios es paciente con nuestras dudas. No las desprecia. Las acompaña hasta que se transforman en fe.

La confesión más alta

Cuando Tomás reconoce a Cristo, no responde con sentimentalismos: pronuncia la confesión cristológica más alta del Evangelio. 'Mi Señor y mi Dios'. Es la primera vez que un discípulo confiesa explícitamente la divinidad de Jesús. Las dudas, cuando se dejan acompañar por Cristo, llevan a confesiones más profundas que la fe ingenua.

Bienaventurados los que no han visto

Cristo añade: 'Dichosos los que crean sin haber visto'. Es nuestra bienaventuranza. No tuvimos el privilegio de ver con los ojos físicos al Resucitado, pero recibimos el don de creer. Nuestra fe, cuando es genuina, agrada especialmente a Dios.

Para llevar a la vida diaria

¿Cuáles son tus dudas en la fe? No las escondas. Llévalas a la oración, a un sacerdote, a una buena lectura. Dios no se ofende por las dudas honestas. Y reza la Coronilla a la Divina Misericordia esta semana, cada día a las tres de la tarde: 'Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero'.

Mi Señor y mi Dios. Como Tomás, balbuceo a veces la fe, dudo, vacilo. Pero también como él te reconozco en tus llagas gloriosas. Jesús, en ti confío. Por tu dolorosa Pasión, ten misericordia del mundo entero. Amén.


¿Te gustó este artículo? Compártelo con quien creas que pueda necesitarlo. Sigue caminando con nosotros cada domingo en caminosdefe.mx.

Publicado en la categoría: Festividad.

Compartir:

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!

Deja tu comentario

Tu comentario será revisado antes de publicarse.

También te puede interesar