Pascua: '¡No está aquí, ha resucitado!'
Publicado el 05 de abril de 2026 · por Administrador
Tres mujeres van al sepulcro al amanecer. Encuentran la piedra removida y un joven vestido de blanco que anuncia: 'Ha resucitado'.
Lectura sugerida: Marcos 16,1-7 Categoría: Festividad Publicado: Domingo, 5 de abril de 2026
Tres mujeres van al sepulcro al amanecer. Encuentran la piedra removida y un joven vestido de blanco que anuncia: 'Ha resucitado'.
María Magdalena, María la de Santiago y Salomé compraron aromas para ungir al cuerpo. Iban preocupadas por la piedra. Pero al llegar la encontraron ya removida. Entraron y vieron a un joven vestido de blanco. Se asustaron. Él les dijo: 'No se asusten; buscan a Jesús el Nazareno, el crucificado. Ha resucitado. No está aquí. Vayan a decir a los discípulos y a Pedro: los va a esperar en Galilea'.
El primer anuncio
El primer anuncio del Evangelio es este: 'Ha resucitado'. No es teología compleja: es un dato. Los demonios no temen la doctrina; temen la resurrección. Por eso la Iglesia, desde su primera predicación, no se cansó de anunciar este hecho: 'Cristo ha vencido a la muerte'.
Vayan a decirlo
El ángel no las deja contemplando: las envía. La fe cristiana no es para guardarse. Cada pascua es invitación a salir y anunciar. La alegría del Resucitado se contagia hablando, no callando.
'Y a Pedro'
Detalle delicado de Marcos: 'a los discípulos y a Pedro'. Pedro había negado. El ángel lo nombra aparte para asegurarse de que sepa que el perdón lo alcanza. La misericordia pascual va con nombre y apellido. Si alguien ha fallado profundamente, la resurrección lo nombra especialmente.
Galilea de la cotidianidad
'En Galilea lo verán'. Galilea era el lugar de la vida ordinaria de los apóstoles. Cristo no se queda en el sepulcro ni se aparece solo en escenarios espectaculares: regresa a Galilea, a la pesca, al taller, al hogar. También nosotros encontramos al Resucitado en lo cotidiano si lo buscamos.
Para llevar a la vida diaria
Hoy es el día más alegre del año. Celébralo con familia. Llama a alguien con quien necesites reconciliarte: que la pascua te empuje. Y, durante la octava de Pascua, no dejes pasar un día sin un 'aleluya' interior. Si has fallado en grande, recibe el anuncio: el ángel te nombra aparte.
¡Cristo ha resucitado! Aleluya. Ha resucitado verdaderamente, aleluya. Resucitó nuestra esperanza, nuestra alegría, nuestra vida. Que toda mi existencia sea respuesta a esta noticia. Que vaya y la cuente. Amén.
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