Jesús camina sobre las aguas
Publicado el 10 de agosto de 2025 · por Administrador
Pedro camina sobre el mar mientras mira a Cristo, pero se hunde cuando se fija en la tormenta.
Lectura sugerida: Mateo 14,22-33 Categoría: Historia bíblica Publicado: Domingo, 10 de agosto de 2025
Pedro camina sobre el mar mientras mira a Cristo, pero se hunde cuando se fija en la tormenta.
Después de la multiplicación, Jesús se retiró a orar. Los discípulos cruzaban el lago. Una tempestad los sacudía. De madrugada, Cristo se acercó caminando sobre el agua. Ellos creyeron que era un fantasma. Pedro, audaz, le pidió: 'Si eres tú, mándame ir hasta ti'. 'Ven'. Pedro caminó sobre el agua. Pero al sentir el viento, se asustó y empezó a hundirse. Gritó: '¡Señor, sálvame!'. Cristo le tendió la mano: 'Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?'.
La fe que mira a Cristo
Pedro caminó sobre el mar mientras miraba a Jesús. Se hundió cuando miró las olas. Es una imagen perfecta de la vida espiritual. Cuando los ojos están fijos en Cristo, lo imposible se hace posible. Cuando los ojos se fijan en las dificultades, hasta lo posible parece imposible.
La duda en la tormenta
Tener miedo no es pecado: es humano. Lo importante es no dejar que el miedo nos paralice. Pedro, aun hundiéndose, hizo lo único que había que hacer: gritar. Cristo, lejos de regañarlo de inmediato, lo agarró. La fe no significa no tener miedo, sino atreverse a clamar en medio del miedo.
La barca: imagen de la Iglesia
Mientras tanto, los demás discípulos resistían en la barca. La barca es imagen tradicional de la Iglesia: tambaleada por las olas, pero nunca hundida. Quien permanece dentro, aunque tenga miedo, llega a la otra orilla.
Para llevar a la vida diaria
¿Cuál es tu tormenta esta semana? Una enfermedad, un problema económico, una crisis familiar, una incertidumbre laboral. Esta semana, cada vez que las olas se sientan altas, levanta los ojos: 'Jesús, en ti confío'. No mires el viento; mira el rostro del Señor que viene caminando sobre tu mar.
Señor Jesús, en mis tormentas grita siempre dentro de mí: 'Soy yo, no tengan miedo'. Cuando empiece a hundirme, agarra mi mano. Que mis ojos no se aparten de ti. Aumenta mi fe. Amén.
¿Te gustó este artículo? Compártelo con quien creas que pueda necesitarlo. Sigue caminando con nosotros cada domingo en caminosdefe.mx.
Publicado en la categoría: Historia bíblica.