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Historia bíblica

La suegra de Pedro: la jornada de Jesús

Publicado el 08 de febrero de 2026 · por Administrador

La suegra de Pedro: la jornada de Jesús

Jesús tomó de la mano a la suegra de Pedro, la levantó y la fiebre la dejó. Una jornada típica del Mesías: oración, sanación, anuncio.

La suegra de Pedro: la jornada de Jesús

Lectura sugerida: Marcos 1,29-39 Categoría: Historia bíblica Publicado: Domingo, 8 de febrero de 2026

Jesús tomó de la mano a la suegra de Pedro, la levantó y la fiebre la dejó. Una jornada típica del Mesías: oración, sanación, anuncio.


Apenas salieron de la sinagoga, Jesús y los discípulos fueron a casa de Simón. La suegra estaba en cama con fiebre. Le hablaron de ella. Jesús se acercó, la tomó de la mano y la levantó. La fiebre la dejó y ella se puso a servirlos.

El gesto y la palabra

Cristo no cura desde lejos: se acerca y toca. La fe cristiana valora los gestos. Una mano que se extiende vale más que muchos discursos. La pastoral de Jesús es siempre pastoral del contacto, de la cercanía corporal, no solo verbal.

De sanada a servidora

Es preciosa la nota: 'se puso a servirlos'. Quien recibe gracia, sirve. Una sanación auténtica no produce comodidad pasiva, sino disposición activa al amor. Si recibo y no doy, algo no se ha completado en mí.

La jornada del Mesías

El relato continúa: al atardecer le traían a todos los enfermos; antes del alba, Jesús se levantaba a orar a solas; luego marchaba a otros pueblos. Tres ritmos: caridad, oración, misión. Es el ritmo del cristiano de cualquier época. Si falta uno, los otros dos se desequilibran.

Para llevar a la vida diaria

¿A quién puedes tomar 'de la mano' esta semana? Un enfermo, un anciano, un niño asustado. No basta el mensaje al celular: visita, abraza, acompaña. Y mantén el ritmo de Jesús: alguna oración madrugadora, alguna actividad de servicio, alguna palabra anunciadora.

Señor Jesús, toma mi mano como tomaste la de la suegra de Pedro. Levántame de mis fiebres del alma. Y cuando esté sanado, no me dejes pasivo: hazme servidor. Que mis días tengan tu ritmo: oración, caridad, misión. Amén.


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Publicado en la categoría: Historia bíblica.

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