Caminos de Fe Una comunidad de fe
Menú
Historia bíblica

'¿Tienen algo de comer?'

Publicado el 14 de abril de 2024 · por Administrador

'¿Tienen algo de comer?'

Cristo resucitado aparece en el cenáculo. Los discípulos lo creen un fantasma. Para probar que es Él, pide un trozo de pescado asado.

'¿Tienen algo de comer?'

Lectura sugerida: Lucas 24,35-48 Categoría: Historia bíblica Publicado: Domingo, 14 de abril de 2024

Cristo resucitado aparece en el cenáculo. Los discípulos lo creen un fantasma. Para probar que es Él, pide un trozo de pescado asado.


Mientras los discípulos de Emaús contaban su experiencia, el mismo Jesús se presentó en medio del grupo: 'Paz a ustedes'. Atónitos y llenos de miedo, creían ver un fantasma. Él les dijo: '¿Por qué se asustan? Miren mis manos y mis pies. Toquen, comprueben: un fantasma no tiene carne y huesos como ven que yo tengo'. Y, como aún no acababan de creer, les preguntó: '¿Tienen algo de comer?'.

El humor del Resucitado

Pidió pescado asado. ¡Pescado asado! Lucas conserva este detalle inolvidable. Cristo come ante ellos. No es alegoría: es prueba realísima. La Resurrección no es idea: es cuerpo. Un cuerpo glorioso, pero auténtico. Mastica, traga. Las primeras teologías que negaban la resurrección corporal chocaron precisamente con este pescado.

El cuerpo glorioso

¿Cómo era ese cuerpo? Atravesaba puertas cerradas, pero también se dejaba tocar y comía. No era ya cadáver vuelto a la vida ordinaria (como Lázaro, que volvió a morir): era cuerpo transfigurado, anticipo del que tendremos todos los justos al final.

La Escritura abierta

Después, Cristo 'les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras'. Toda la Biblia, leída a la luz de la Resurrección, se ilumina. Por eso los cristianos leen no solo el Nuevo Testamento, sino también el Antiguo: en él Cristo se anuncia. Sin Cristo, la Biblia se vuelve libro antiguo; con Cristo, es Palabra viva.

Ustedes son testigos

'Ustedes son testigos'. Esta es la misión que se le confía a la Iglesia: ser testigo de la Resurrección. No teorizar, no debatir: testimoniar. Cada bautizado es testigo. Y el mejor testimonio no es la elocuencia, sino la coherencia.

Para llevar a la vida diaria

Esta semana, da un testimonio concreto y discreto: una bendición antes de comer en público, una oración compartida con tu cónyuge, una conversación de fe con un amigo. No prediques: simplemente, vive como testigo. La Pascua se contagia más por el ser que por el decir.

Cristo resucitado, paz a nosotros. Come con nosotros como comiste con los apóstoles. Abre nuestro entendimiento a las Escrituras. Que seamos testigos creíbles de tu vida nueva en medio del mundo. Amén.


¿Te gustó este artículo? Compártelo con quien creas que pueda necesitarlo. Sigue caminando con nosotros cada domingo en caminosdefe.mx.

Publicado en la categoría: Historia bíblica.

Compartir:

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!

Deja tu comentario

Tu comentario será revisado antes de publicarse.

También te puede interesar