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Festividad

Asunción de María: la Madre llevada al cielo

Publicado el 17 de agosto de 2025 · por Administrador

Asunción de María: la Madre llevada al cielo

María en cuerpo y alma fue elevada a la gloria. Es signo de la esperanza que aguarda a los que mueren en Cristo.

Asunción de María: la Madre llevada al cielo

Lectura sugerida: Lucas 1,39-56 Categoría: Festividad Publicado: Domingo, 17 de agosto de 2025

María en cuerpo y alma fue elevada a la gloria. Es signo de la esperanza que aguarda a los que mueren en Cristo.


El 15 de agosto la Iglesia celebra la Asunción de la Virgen María: el dogma que afirma que la Madre del Señor, terminado el curso de su vida terrena, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo. Pío XII lo definió en 1950, pero la fe del pueblo cristiano ya lo creía desde antiguo.

Por qué es lógico

María dio su carne al Hijo de Dios; era impensable que esa carne se corrompiera en una tumba. Quien fue Inmaculada en su concepción y siempre Virgen, también gozó del privilegio de no esperar el juicio final para participar plenamente del cielo. La Asunción es la consecuencia natural de toda la historia mariana.

Una esperanza para nosotros

Lo que ya es cierto en María, será verdad para todos los que mueran en Cristo. Esperamos la resurrección de los cuerpos, no solo la inmortalidad del alma. María nos precede como primicia, como prueba viviente de que el cielo no es una idea: es el destino real al que estamos llamados.

La Madre presente

Aunque está en el cielo, María no está lejos. Por la comunión de los santos sigue intercediendo, como en Caná, por todas las necesidades de sus hijos. Reza por nosotros 'ahora y en la hora de nuestra muerte', en cada Avemaría que recitamos. Cuántas veces, en la oración, sentimos su mano de Madre.

Para llevar a la vida diaria

Reza un Avemaría cuando salgas y entres a casa esta semana. Si puedes, asiste a la misa del 15 de agosto. Y dedícale a María cualquier preocupación grande que cargues: ella la lleva al Hijo, como lo hizo en Caná.

Santa María, asunta al cielo, intercede por nosotros que aún caminamos. Sé estrella del mar en nuestras travesías. Y, cuando nos toque partir de esta vida, sal a recibirnos como Madre que espera al hijo que vuelve a casa. Amén.


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Publicado en la categoría: Festividad.

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