Corpus Christi: el Pan de Vida
Publicado el 22 de junio de 2025 · por Administrador
Celebramos el cuerpo y la sangre de Cristo realmente presentes en la Eucaristía. No es símbolo: es el Señor mismo.
Lectura sugerida: Juan 6,51-58 Categoría: Festividad Publicado: Domingo, 22 de junio de 2025
Celebramos el cuerpo y la sangre de Cristo realmente presentes en la Eucaristía. No es símbolo: es el Señor mismo.
'Yo soy el pan vivo bajado del cielo: el que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo'. Estas palabras escandalizaron a muchos. Algunos discípulos se fueron. Pedro, en cambio, contestó: '¿A quién iremos, Señor? Tú tienes palabras de vida eterna'.
Presencia real, no simbólica
La Iglesia ha proclamado siempre que en la Eucaristía no hay un símbolo poético: hay verdaderamente Cristo. Cuerpo, sangre, alma y divinidad bajo las apariencias del pan y el vino. Si no creyéramos esto, no tendría sentido arrodillarse, no tendría sentido la procesión, no tendría sentido cuidar tanto las formas. Los santos lo sabían: por eso entregaban la vida por una hostia.
Acción de gracias
La palabra 'eucaristía' significa acción de gracias. Cada Misa es la mayor acción de gracias del mundo: el Hijo se ofrece al Padre y nosotros nos unimos a su ofrenda. Por eso participar en la Misa no es 'cumplir' un precepto: es entrar en la dinámica eterna del amor trinitario.
Procesión: Cristo por las calles
En muchos lugares se celebra hoy la procesión del Corpus Christi: el Santísimo recorre las calles bajo palio. Es un acto de fe pública. Decimos al mundo: este Dios escondido en una hostia es verdaderamente el Señor del universo. Las flores, las alfombras, las canciones, son el modesto homenaje de quienes lo reconocen.
Para llevar a la vida diaria
Acércate a la Eucaristía con renovada fe esta semana. Si puedes, asiste a una Misa entre semana o haz una hora de adoración. Antes de comulgar, di interiormente: 'Señor, yo creo que eres tú'. Después de comulgar, no salgas corriendo: dale unos minutos.
Señor Jesús, sacramentado, gracias por quedarte en el pan. Te creo, te adoro, te amo. Ten misericordia de quienes no creen, no esperan, no aman. Que mi vida sea Eucaristía: pan partido y entregado. Amén.
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Publicado en la categoría: Festividad.