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Domingo de Ramos: el silencio del Mesías

Publicado el 24 de marzo de 2024 · por Administrador

Domingo de Ramos: el silencio del Mesías

Comienza la Semana Santa. Tras los hosannas, Cristo entra en su pasión y, ante los acusadores, calla. Su silencio interpela.

Domingo de Ramos: el silencio del Mesías

Lectura sugerida: Marcos 14,1—15,47 Categoría: Festividad Publicado: Domingo, 24 de marzo de 2024

Comienza la Semana Santa. Tras los hosannas, Cristo entra en su pasión y, ante los acusadores, calla. Su silencio interpela.


El Domingo de Ramos tiene una liturgia partida en dos: la entrada triunfal con palmas y la proclamación larga de la pasión. Este año leemos el relato según Marcos, el más sobrio. Hosannas se vuelven gritos de crucifíxión en menos de una semana.

El silencio ante los acusadores

Llamativo en Marcos: Cristo apenas habla durante el proceso. Ante los falsos testigos, calla. Ante Pilato, responde apenas. 'No abrió la boca, como cordero llevado al matadero', diría Isaías. Su silencio no es debilidad: es densidad. Hay momentos en que el discurso sobra. La verdad se defiende mejor con silencio digno que con palabras nerviosas.

Las tres negaciones

En paralelo a la condena, Pedro niega tres veces. Es uno de los relatos más humanos del Evangelio. El gallo canta. Pedro recuerda. Sale llorando amargamente. La traición está en todos los discípulos en alguna forma: cuando elegimos comodidad antes que fidelidad. El llanto sincero es el primer paso del retorno.

Las palabras escasas en la cruz

En Marcos, Jesús casi no habla desde la cruz. Apenas un grito desgarrador: 'Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?'. Primer versículo del Salmo 22, oración entera de confianza en medio del abandono. No es desesperación final: es plegaria de un Hijo que se entrega al Padre incluso en lo más oscuro.

El centurión convertido

Tras el último suspiro, el centurión romano dice: 'Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios'. Un pagano hace la confesión cristiana que los doce no se atrevieron a hacer. La gracia rompe esquemas: a veces los lejanos llegan antes que los cercanos.

Para llevar a la vida diaria

Esta Semana Santa, comprométete a participar al menos en una celebración del Triduo. Jueves, Viernes o Vigilia Pascual. Y haz un ejercicio de silencio: una hora sin teléfono al día. Que el silencio de Cristo te ayude a callar lo innecesario y escuchar lo esencial.

Cristo silencioso ante tus acusadores, dame tu serenidad cuando me ataquen. Que no responda con nervios. Que sepa orar en mi propio Salmo 22 cuando me sienta abandonado. Acompáñame esta Semana Santa paso a paso, hasta la luz del Domingo. Amén.


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Publicado en la categoría: Festividad.

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