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Primer Adviento: 'Velad'

Publicado el 01 de diciembre de 2024 · por Administrador

Primer Adviento: 'Velad'

Comienza un nuevo año litúrgico. Cristo nos urge: 'Estén alerta, vigilen, porque no saben cuándo viene el dueño de la casa'.

Primer Adviento: 'Velad'

Lectura sugerida: Marcos 13,33-37 Categoría: Festividad Publicado: Domingo, 1 de diciembre de 2024

Comienza un nuevo año litúrgico. Cristo nos urge: 'Estén alerta, vigilen, porque no saben cuándo viene el dueño de la casa'.


Hoy es el primer domingo de Adviento. La Iglesia inicia un nuevo ciclo litúrgico. El color cambia al morado, símbolo de penitencia y esperanza. El Evangelio nos urge: 'Estén alerta, vigilen, porque no saben cuándo es el momento. Es como un hombre que se fue de viaje: dejó su casa, dio a cada uno su tarea y al portero le mandó que velara. Velad, pues no saben cuándo viene el dueño de la casa'.

Velar no es estar tenso

Velar no es vivir en estado de alarma permanente: eso quema el alma. Velar es vivir con atención despierta. El cristiano vigilante no se asusta de cada noticia; pero tampoco se duerme entre placeres. Tiene una alerta serena, una expectativa de fondo: el Señor viene.

Adviento mira en dos direcciones

Hacia atrás: la primera venida en Belén. Hacia adelante: la segunda venida al final de los tiempos. Y, en medio, hoy: Cristo viene continuamente a quien le abre. Adviento no es solo preparación para una Navidad. Es escuela de toda la vida cristiana.

La corona de Adviento

Tradición preciosa: cuatro velas, una por cada domingo. Hoy encendemos la primera. Si la familia se reúne unos minutos al encenderla, el ambiente del hogar cambia. Los niños recordarán para siempre estas estampas: la luz creciente en la oscuridad de diciembre, las oraciones cortas, el silencio antes de cenar.

La tarea encomendada

'Dio a cada uno su tarea'. Velar no es estar parado mirando al cielo: es cumplir la tarea propia. Cada uno tiene su responsabilidad concreta: ser buen padre, buen profesional, buen amigo, buen vecino. La fidelidad cotidiana es velar.

Cuatro semanas, cuatro objetivos

Adviento es corto: cuatro semanas. Es buen tiempo para metas concretas. Cuatro objetivos: una oración diaria fija, una práctica de penitencia constante (un ayuno, una privación), una limosna semanal y una preparación interior por confesión antes de Navidad.

Para llevar a la vida diaria

Define hoy tu Adviento. No esperes a hacerlo: empieza ya. Encuentra una corona de Adviento (la puedes hacer simple con cuatro velas en un plato) y reúne a tu familia esta noche para encender la primera. Reza un Padre Nuestro. Que la luz aumente cada domingo.

Ven, Señor Jesús. Prepara mi corazón en este Adviento. Que vele con tarea, no con tensión. Que prepare tu venida con gestos concretos. Ven hoy, ven en Navidad, ven al final. Encuéntrame siempre despierto. Amén.


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Publicado en la categoría: Festividad.

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